Walter silva y Daniel Samper encotizados en Cartagena

Por Danier Porras Leal

Esta nota no es primicia. Es noticia trasnochada, solo que ha sido poco contada, de Walter Silva con Daniel Samper Pizano en tierra costeña

La biblioteca nacional, queda cerca por la calle 24 a lo que antes llamaban Inravisión, Instituto nacional de radio y  televisión, edificaciones que permanecen y son pocos los cambios que sus construcciones muestran. Dos emblemáticos sitios de la vida colombiana, que  sirven para hablar de Daniel Samper Pizano y de su conversación con Walter Silva, en el bello teatro Adolfo Mejía con lleno total, para cerrar el Hay Festival, en la heroica poco tiempo antes de la pandemia en Colombia.

La biblioteca tiene mucha historia, no solo por el tiempo que lleva de construida, sino por los libros que contiene y el sitial que ocupa en el mundo de la cultura colombiana. Inravisión por su parte hizo la historia audiovisual nacional.

Tocamos a la Nacional, por ser un lugar de encuentro, donde en años anteriores y ahora muchos universitarios, estudiantes de colegios, profesionales, políticos, historiadores, escritores o simples bogotanos desocupados, acuden a leer un libro conocer su contenido y vivir el mundo imaginario que se crea  al repasar sus páginas.

La biblioteca es el refugio de millones de textos, que permiten que los ávidos lectores acudan a enriquecer sus conocimientos o a divertirse con la lectura de ilustres hombres que convirtieron las letras en su  forma de llevar ideas o de mamarle gallo al mundo.

Precisamente, por este último aspecto, el recuento de la noche de Walter Silva, en Hay Festival, de hace 6 años, en el *Adolfo Mejía, del corralito de piedra, comienza con referencia al entrevistador y no al entrevistado.

La Ema Madera de Gallo del Señor Samper Pizano desata risas inoportunas

*Darwin, terminaba sus clases de odontología  y se dedicaba a recorrer a pie las calles del centro bogotano, para deleitarse a lo pobre de la ciudad y observar sitios, muy famosos de la Atenas Suramericana. Uno de esos sectores que precisamente, generaban fascinación, era Inravisión, donde las figuras de la televisión colombiana, descollaban y era un gusto poder pasar por ahí y ver a Gloria Valencia, Pacheco, juan Guillermo Ríos con las noticias o el mismísimo padre García Herreros con su Minuto de Dios.

Pero el futuro odontólogo, su pasión iba, por otro lado, la lectura. El seguía su paso luego del “templo” de la televisión colombiana, hacia la Biblioteca nacional y allí se encerraba horas y horas a leer, cuanto libro de historia o cualquier tema que encontrara, en este recinto del conocimiento.

Fue allí, donde el nombre del entrevistador de Walter, en la noche del Hay festival, aparece y un libro, que hacía un tiempo había publicado, dejando un recuento de sus artículos en El Tiempo y otros medios escritos, llama la atención del ávido lector.

Todos los que concurren a las bibliotecas, guardan un silencio sepulcral y respetan las normas estrictas, que se imponen, por lo que el ambiente es de concentración total.

Pese a las exigencias del sitio, Darwin suelta la carcajada, al leer un aparte de “llévate esos Payazos” el libro de Daniel Samper Pizano, que con el solo nombre ya infunde respeto en el periodismo nacional.

Samper Pizano, refería en ese libro, el caso de un cumpleaños, que por ese tiempo, le celebraba a su  hija juanita, aún muy tierna de edad ella. Quiso agasajarla llevándole unos payasos  a su fiesta, en la cual asistían sus compañeritos de colegio, pero según la historia que relata, Daniel, la reacción de su pequeña fue de ira y sorpresa, que le llevara tal diversión.

Ya volveremos con el ilustre periodista colombiano y los payasos, que le mandaron sacar de la fiesta de su hija….

De maestro a maestro en la mágica Cartagena

Ahí estaban, los maestros Daniel Samper Pizano y Walter Silva, en un teatro con lleno completo, para un conversatorio, de un festival, en el que se habla de cultura, de literatura y al que acuden los mejores.

Ambos se trataban de maestros y la verdad es que los dos se respetaban, por la trayectoria en las letras, del cachaco bogotano y por la trayectoria en la música, de Walter.

Un hecho para remarcar en la historia del hombre de La Plata Miralindo

Esa fecha sigue siendo muy destacada, para un artista, llanero, que ha tenido tantas presentaciones, en sitios muy prestigiosos, que ya nada sorprendería. Pero estar en Cartagena, con Samper Pizano es un hecho que vale la pena recordar, al particular estilo de El Relator del Llano.

La presencia del poreño, es histórica, por varios motivos: Primero se da en un teatro, tan emblemático de Cartagena, porque hasta el autor del himno nacional, Rafael Núñez, tuvo que ver con su construcción.

Además, la arquitectura de su fachada, es del estilo ecléctico- que llaman los expertos- o sea que se reúnen varios estilos de construcción, para darle un sello propio.

Nombres tan ilustres como Alejandro Obregón, el pintor catalán, adoptado en Colombia, como nuestro, figuran entre los que dejaron su huella, en este restaurado lugar, con el mural ubicado, en el techo que representa a las mujeres del Caribe y el solo ver esta pintura es ya una fascinación.

Además, el teatro, tiene tres palcos, en forma de herradura, que le dan un atractivo especial, caribe, y esa noche estaban colmados.

Conversación de lujo

Ver al connotado abogado, periodista, guionista y hasta caricaturista Daniel Samper Pizano. Nieto del fundador del Gimnasio moderno, sobrino del piloto que llevaba el avión en que murió Carlos Gardel; tataranieto del poeta Rafael Pombo, emparentado con el conde de La Bisbal. Además de hermano de ex presidente  – que entre otras cosas, le salió amigo de Nicolás Maduro y con hijo también periodista, columnista, humorista ,  heredero  del mamagallismo  que él impulsó y genial crítico político,  Daniel Samper Ospina.

Mejor dicho ver a un hombre con tanto abolengo, pero además socio del Tiempo y muchas cosas más conversando con Walter Silva, alguna reflexión tenía que dejar, en estas páginas de este medio llanero.

Eso si a Daniel Samper se le admira; independientemente de su “alta estirpe”, por su talento para escribir, por su capacidad de ejercer el periodismo y por su trabajo único, que sigue ahora con Los Danieles.

Se nos quedaba algo: Su genialidad, para con letras mamarle gallo a todo el mundo y ser de los pocos que hizo reír a Roberto Fontanarrosa o soltar la carcajada en plena biblioteca Nacional al lector empedernido, hermano de quien esto escribe.

Ahí estaban, frente a un escenario expectante, vestidos ambos, con lo que pareciera unas guayaberas blancas y bluyines. Los dos  con cotizas de cuero; las de periodista, se las había regalado Walter y de las que dijo era una manera de empezar a ser llanero de abajo Pa´rriba.

Walter el mismo “ pijita” de siempre

Walter con su sombrero negro borsalino, de los cuales no se sabe cuantos tiene, para renovarlos en cada presentación.

Aunque ya se está volviendo viejo, como dice en una de sus canciones, su rostro no varía mucho y sigue siendo el mismo “pijita” que se conoce, de cuando venía a Pore a cantar, en el programa llanero de José Suárez, en la voz de Yopal.

Samper con una vitalidad que no pasa con los años

Daniel, con su tradicional calva, con cabello, blanco matizado, con algunos cabellos negros, que no le desaparecen del todo, al lado y lado y por detrás de su cabeza. Obviamente su nariz aguileña, que se resalta en sus caricaturas, está presente.

También una barba que también la tiene de hace años,  en su mayoría canosa, pero muy recortada, apropiada para el sitio que ocupan.

Con el arpa, el cuatro, los capachos y demás instrumentos, del grupo cachilaperitos, arrancan la charla de la música del llano adentro, que interpreta el chino de los mandados.

Se canta y se habla del Llano

El moderador, inicia, compartiendo datos, de lo grande que son  los llanos y la poca gente que en su interior habita.

Cuenta que el hombre de la Plata, es un maestro ya, de la música de la tierra plana   y que ha estado a punto de ganarse el Grammy, pero en la segunda vez fue superado por Mercedes Sossa, de lo que no se arrepiente, porque hubiera sido una vergüenza ganarle a semejante figura de la música latinoamericana.

Mas que una entrevista, un reportaje o un interrogatorio, el furibundo hincha del Santafé, hace un conversatorio, al estilo de hoy, sentado en un sillón de bambú que nos indica que esta hablando de los llanos, en un lugar de la Costa.

Destaca, el “musicólogo”, en su presentación que Walter, tiene mas de 150 canciones, que han sido éxito y además aporta como novedad a la música llanera, salirse del joropo tradicional, para cantarle a la gente de las ciudades con temas que hoy suenan en muchas partes.

Sostiene que las composiciones del vecino del Pauto, tienen variedad de sentimientos y hay canciones que son lentas y otras más alegres, como cualquier compositor, caso Escalona.

Cachilapero

Lo primero que le pregunta es: ¿Qué es esa palabra tan rara  Cachilaperitos ¿ A si se llama el grupo, con el cual se presenta el canta autor de la Plata.

Walter le responde, explicando, que es un cachilapo, el término que se utiliza para llamar el ganado que está en la sabana, que tiene dueño, pero no, está marcado con el hierro.

Ahí aparecen los cachilaperos y le colocan la marca como propios; es decir cachilapean el ganado, que en términos jurídicos llaman los jueces el abigeato.

La pija

Samper le hace otra pregunta de términos llaneros a Walter :

¿qué es eso de Pija pariente?

Pija es una expresión, dolor, alegría, sorpresa, miedo exclamación, responde Walter.

También le llama la atención, el tema de Pija Pariente lo dejaron esperando.

Le gusta la canción, porque habla de cosas, como increíbles, en Bogotá; que por una emisora le manden un mensaje a una persona, en la sabana, que espere a su amada a orillas del Pauto – pues- como que suena a una historia del siglo pasado.

Walter le cuenta que hasta hace unos años, el Transporte fluvial para bajo de trinidad para abajo, por el Pauto, era frecuente.

Entonces el conductor de la embarcación iba parando de vereda en vereda dejando encargos.

En la voz del Llano de Villavicencio, en la Voz del Cinaruco de Arauca o la Voz de Yopal de Casanare, se leían los mensajes urgentes para el llano.

Seguramente una de esas emisoras fue la que escuchó Walter o quien se inspiró para hacer esta canción y le salieron estas letras, para revivir esos momentos: “Después de sonar un pasaje ayer oí tu mensaje en un programa de radio, después de sonar un pasaje en un programa de radio, que venías a visitarme, que venías a visitarme que te sacara un caballo.”

El resto de la canción es mejor que la escuchen bien cantada con Walter y se deleiten con esta historia, que tiene muchos años sonando por todas partes.

Deje el envase quieto

Al tataranieto de Rafael Pombo le llama la atención el tema No Me Recoja el envase, que Walter ha afamado en muchas partes y del cual quiere saber su historia.

La respuesta es que los llaneros, que trabajan en la Sabana, especialmente en el Vichada, hoy en día y en Casanare y Arauca – hace unos años- laboraban todo el mes y recibían su salario, por su trabajo y se van pal pueblo a hacer mercado y beber cerveza.

Algunos acaban, con todo lo que trajeron y sienten orgullo de que los vean, por eso dicen:  deje el afán cantinero, déjeme la mesa llena, no me recoja el envase, que todo el mundo que pase vea un llanero tomando, por lo que un cariño le hace.

“Yo digo una de las cosas y no es porque esté tomando, yo solo busco respuesta a lo que estoy preguntando: Porque diablos no me quiere como yo la estoy queriendo”.

Walter, despeja la inquietud  con música y el público lo aplaude entusiasmado.

Periodista dateado de las canciones del señor Silva

Daniel Samper, que según lo muestra con sus inquietudes ha escuchado varias veces las canciones del poreño, hace preguntas cortas y deja que la música lo cuente todo.

El maestro, como buen reportero curtido, interviene poco, pero cuando lo hace tiene preguntas que casi nadie hace y previamente se ha ilustrado, que Walter es un ilustre minifundista que tiene un predio, en el que tiene muy poco ganado.

“En mi infancia mis papás no tuvieron pa una vaca”, confiesa y complementa diciendo que no puede tirárselas de ganadero después de viejo. “ Me quedé con el caballo y las canciones “afirma.

Alcaraván Compañero que vive llorando amores a la orilla del camino

La charla sigue y quien la dirige, lo introduce al tema del Alcaraván, la pequeña ave llanera, que también canta y hace mucho escándalo, en la sabana y a la cual le han hecho muchas canciones los cantores sabaneros.

“Estas confesiones que hace aquí, ya se las había hecho al alcaraván, el verdadero confesor de los llaneros, dice Samper.

Walter cuenta que es un ave pequeña, entre blanca y negra  que anida en el suelo y vuela a baja altura, para evitar que la persona que pasa, le pise el nido. “Ella tiene la espuela en el ala”, explica.

El alcaraván es un centinela de la sabana y dicen que cuando el alcaraván canta, tigre o gente la levanta.

Luego Daniel Samper Pizano, para que Walter hable con música sobre esta ave le pregunta : ¿Cómo es el dialogo con el Alcaraván?

Suena el arpa con unas tonadas que emocionan al oído y el cantando dice : Que te pasa alcaraván que me vuelas tan bajito, te noto como queriendo tumbarme el sombrero a pico, te me vienes cara cara volándome bajitico….

Es la maestría de un compositor del llano, con una escena que es cotidiana llevada a la música, por lo que se invita a que acudan al celular y la escuchen, no se arrepentirán de oírla.

Ardió el rancho

Mas adelante, el maestro Samper, le pregunta , que cuantos Waltersitos tiene. El le responde que 4 y tiene  el rancho ardiendo.

Seguramente el rancho ya ardió y su nuevo retoño debe tener casi 6 años.

Cambio de tercio

Se cambia el tema y la conversación, que le hace el hermano del expresidente Ernesto Samper a Walter,  tiene que ver con los artistas llaneros de Colombia, que admira.

La respuesta es : Tirso Delgado, Alfonso Niño, Juan Farfan de quien dice que es el alejo Durán Llanero. Menciona a su vecino de finca Orlando El Cholo Valderrama, a quien califica de un hombre sabio por que se le dio por medir cuanto dura la vida de un llanero.

Si un gallo dura tres años; tres gallos duran un perro; tres perros duran un caballo, según las cuentas que llevo. Un hombre arrecho pal llano, dura tres caballos buenos.

El Chino de los mandados

Una pregunta más de Daniel Samper :  ¿Usted fue chino de los mandados?

Walter respondió que si fue chino de los mandados, cuando lo enviaba su mamá a la tienda de la vereda a que trajera algún producto de primera necesidad. O que le fiaran como lo dice en su canción.

Hoy en día ha vuelto a la misma tienda y jura y come tierra, que la “verraca”   tienda huele igual a lo que olía hace 52 años.

El cuenta cómo fue la historia de la canción y reveló, que la había escrito, pero la tenía guardada. Al final la canción salió grabada y luego poco a poco, lo catapultó en muchas partes del mundo con un tema en el que muchos lloran al escucharla.

No se sabe cuántos millones de reproducciones tiene en las redes sociales, pero es indudablemente el tema que mas le piden sus fans en sus presentaciones.

Daniel Samper, antes de darle paso a Walter para que cante la canción, dice que es un tema extraordinario, porque a pesar de ser una melodía sentimental, al dedicársela a su señora madre, tiene un contenido social inmenso.

Walter canta la canción en el escenario y su interpretación la hace magistralmente, por momentos se quita el sombrero y luce su cabellera negra, sin asomo de canas y con pelo recortado.

Lo hace con mucha emoción y se nota que lo conmueve pese a las muchas veces, que la ha interpretado en público. Asegura que su madre está presente en ese momento, en el escenario a pesar de estar en el cielo.

Retorno a la Biblioteca Nacional

Del fresco escenario del Adolfo Mejía, en la capital de Bolivar, volvemos a la fría  biblioteca nacional, donde antes habíamos dejado a Darwin el lector empedernido, que carcajeaba leyendo las ocurrencias del rey del mamagallismo bogotano.

El hombre se leyó completo el libro que tituló, Llévate esos Payasos,  Daniel Samper Pizano, seguramente en un homenaje a su hija Juanita, hoy destacada escritora.

Lal, como le decía de niño el hermano del gran lector y que es el que esto escribe, no tuvo inconvenientes en terminar la lectura de un texto que tiene casi 500 páginas.

Eso si no se sabe si la risa de Darwin surgió de todo lo que decía el libro o de las caricaturas, que su autor hacía de él;  su nariz y sus barbas o de su familia, como se conserva en varios de  sus trabajos.

Con estas letras escritas en años, el escritor,  se dio el lujo de criticar y mamarle gallo, a políticos, periodistas, empresarios  y hasta actrices como Sonia Braga.

Es una historia larga la de este hombre, que ahora nos sorprende verlo en Cartagena, al lado de el “chino” que vimos en Casanare Canta, interpretando romance del coleador.

Queda la imagen en el Adolfo Mejía, de Walter silva y Daniel Samper encotizados en Cartagena, sin duda hecho con historia para las letras y la música nacional.

*Adolfo Mejía destacado música cartagenero, que se homenajeó colocando su nombre en el hermoso teatro de su tierra.

*Darwin profesional boyacense que desde Casanare leyó tanto que su historia, vale la pena contarla, cuando se pueda.

Posdata: Al maestro Samper Pizano, le recomendamos que escuche una canción de Walter Silva y Juan Farfán, se llama se cansó el mejor Caballo.

También le sugerimos llano viejo que canta Yaguazo, otra forma de cantarle a esta tierra infinita.