Por Gustavo Gómez Córdoba
La más aburrida, tal vez, pero la más importante de las que he escrito en este diario. Y aquella que sueño con que usted lea y aplique.
Ahí estaba yo, con mi esposa y mis dos hijos, en la puerta de la casa. Y mis vecinos alrededor. Asustados. Moviéndonos al vaivén de la tierra y acosados por sirenas y alarmas. Impotentes. Esperando lo peor.
No sucedió nada grave para nosotros. Minutos después entrábamos a casa y eso marcó la diferencia con cientos de miles de colombianos, que no pudieron regresar a sus hogares o sitios de trabajo.
No lo harán por mucho tiempo. Además del dolor de las muertes, cuya cifra seguirá subiendo en los próximos días, vienen las incuantificables tragedias personales, como bien planteó en 6AM W Everardo Murillo, quien fuera gerente del Fondo de Reconstrucción del Eje Cafetero tras el terremoto de 1999: a las víctimas, propiamente dichas, hay que sumar los afectados, esas personas que salvaron la vida, quizás sus pertenencias, pero que están inmersas en las limitaciones y privaciones que deja a su paso un sismo como el de esta semana.Mientras nos agobia la tristeza, revolotean, siempre activos en estas ocasiones, los buitres.
Al gobierno del presidente De la Espriella lo sorprendió, en su primer día hábil de trabajo, cuando los funcionarios apenas llegaban a sus despachos, el pavoroso movimiento.
Momento en que, usando sus redes sociales, el exalcalde Daniel Quintero escribía: “el presidente estaba de fiesta en Medellín, hoy no madrugó a trabajar, apenas va para Bogotá”. Por no hablar de los señalamientos en redes sobre la manera en que el presidente saludaba a la gente antes de una rueda de prensa para actualizar los alcances del desastre.
La diferencia con los buitres de verdad es que los forrados de plumas tienen una utilidad medioambiental. Los otros, son más carroña que buitres.
Del gobierno se espera acción y efectividad. Obvio. Y gerencia, un concepto que aprendimos a extrañar en los últimos cuatro años. Y se necesita de otro factor que iba en vía de extinción: la coordinación y entendimiento del gobierno central con los alcaldes y gobernadores, y de estos con el sector privado y el empresariado. No estamos frente a un problema exclusivo del gobierno. Este es un asunto que le compete al país entero, y sería una desgracia alterna el ver convertido este dolor de millones en materia prima para la mezquindad política.
Por eso, y aprovechando la fuerza de El País, en este caso en su versión América Colombia, más allá de quedarme en el lodazal de criticar las agendas privadas o las fiebres que produce la orfandad de poder, prefiero pecar de aburrido y hacer un alto en el camino para emplear este espacio destacando algunas iniciativas concretas que, en alentadora redundancia, nos ayudan a ayudar:
• Cruz Roja de Colombia, que recibe recursos en la cuenta
corriente Davivienda 0560455069996490 Titular: Sociedad
Nacional de la Cruz Roja Colombiana NIT 899999025-3
• La campaña de emergencia del Banco de Alimentos de
Bogotá a la que se puede colaborar entrando a la página
www.bancodealimentos.org.co o por medio de la llave Bre-B
0091677852• La alcaldía de Pereira, que recibe ropa para niños y adultos
de todas las edades, recipientes para comida desechables,
elementos de aseo personal, cobijas y colchonetas en sitios
muy visibles en Café Consota, Café Perla del Otún, Café el
Remanso, Café Kennedy, Café Ormaza, Café San Nicolás y
Café Comuna del Café. Las direcciones exactas están en la
cuenta de X @Alcaldiapereira También está allí el
recordatorio de la cuenta oficial de recolección de ayudas:
ahorros Bancolombia 27000000533 (verificar al poner el
número de la cuenta que esté asociada a la entidad Sociedad
de Mejoras de Pereira).
• El centro de recolección de ayuda que organizó la alcaldía de
Cali en la Plazoleta Jairo Varela. Requieren, entre otras cosas,
guantes de construcción, cascos, agua, colchonetas y gafas de
protección.
• El esfuerzo conjunto de la alcaldía de Cali y la gobernación
del Valle del Cauca para recibir elementos vitales en la Casa
del Valle del Cauca, en Bogotá, calle 34 # 5-50, en el barrio
La Merced. Datos precisos sobre lo que se requiere, en la
cuenta de X @AlcaldiaDeCali
• Las donaciones a través de Solidaridad por Colombia, en la
cuenta de ahorros Bancolombia 167-000109-63 o vía Bre-B
@JUNTOSXCOLOMBIA
• El Banco de Alimentos de Colombia (ABACO), que recibe
donaciones en especie (escriba al WhatsApp 313 245 7978)
o donaciones de dinero en la cuenta de ahorros Bancolombia
04867105340 Titular: Asociación de Bancos de Alimentos de
Colombia-ABACO NIT 900326456-1 Además, usando la
llave 0090989753
• Colombia: un solo corazón, la campaña que lidera la primera
dama, Ana Lucía Pineda. Esperan donaciones en la cuenta de
ahorros Banco de Bogotá 125128462 Fundación Colombia
Luz y Sonrisas NIT 9020850963 y en la cuenta de ahorros
Davivienda 0040 0024 0970 Corporación Organización elMinuto de Dios NIT 860.010.371-0 Tienen puntos de
atención en Quibdó, Chía, Cáqueza, Sincelejo, Acacías,
Florencia, Pasto, Ibagué, Cali, Yumbo y Bogotá. A la fija, los
datos en la cuenta X del vicepresidente @jrestrp
• La iniciativa de la Asociación Colombiana de Ciudades
Capitales, que opera en todas las ciudades, pero aquí la cuenta
para ayuda directa a Quibdó: ahorros Bancolombia 536-
000023-00 Titular: Pastoral Social Diócesis de Quibdó
• Los puntos de acopio, respaldados por la alcaldía de Bogotá
y la Cruz Roja: Universidad Jorge Tadeo Lozano, Unicentro,
Usaquén (calle 161A # 7F-55) y, 24 horas, en la sede
administrativa de la propia Cruz Roja (carrera 24 # 73-38).
• Fundación OBED, que se encarga de comprar insumos
médicos y hacerlos llegar a través de la Red de Hospitales
Universitarios. Cuenta de ahorros Banco de Occidente
256875956 En Instagram, @obedfundacion
• La gobernación de Cundinamarca y el ministerio del Interior
habilitaron dos sitios para llevar ayudas a Chocó, Risaralda,
Caldas, Quindío y Valle de Cauca: en la gobernación y en la
Empresa de Licores de Cundinamarca (autopista Medellín,
km. 3,8, vía Siberia-Cota).
• La gobernación de Santander está recibiendo ayudas en
jornada de 8 de la mañana a 5 de la tarde. Hay centros de
acopio también en Floridablanca (gestión del riesgo), Lotería
de Santander, Indersantander e Idesan.
• La gobernación de Antioquia, la alcaldía de Medellín y
Presentes se unieron en la campaña de donación y ayuda
Colombia se levanta, que se encuentra en la página
• La gobernación de Córdoba habilitó un punto de recepción
de ayudas en el coliseo Miguel “Happy” Lora, en Montería,
de 8:00 am a 12:30 pm y de 2 a 7 pm.
• La gobernación de Boyacá tiene una carpa frente a su sede,
en Tunja, para canalizar ayudas, hasta el 14 de agosto.• La alcaldía de Cartagena recibe elementos en el Coliseo
Bernardo Caraballo, jornada de 8 de la mañana a 5 de la tarde.
• Los sitios en que reciben ayudas los miembros de Distrito
Leo F2, en el Caribe, jóvenes con vocación de servicio
vinculados al Club de Leones. Muy activos en Barranquilla,
Cartagena, Tolú, Arjona, Magangué, Carmen de Bolívar,
Sincelejo, Corozal y Puerto Colombia. El detalle y
direcciones están en la cuenta de Instagram @distritoleof2
• La Fundación PLAN es una organización de la sociedad civil,
sin ánimo de lucro (miembro de Plan International) que
trabaja hace sesenta años en Colombia en la promoción de los
derechos de la niñez. Tienen presencia permanente en
Tumaco, Jamundí, Quibdó, Sincelejo, Cartagena y Bogotá.
Habilitaron un efectivo link de donaciones en la página
www.plan.org.co
• La campaña de La fiebre amarilla, barra de la Selección
Colombia, que pide alimentos no perecederos, agua y ropa en
buen estado. Se los puede contactar, vía WhatsApp, en estos
números: 324 209 4298 y 300 524 1161. En X tienen la
cuenta @LaFiebreOficial
Maneras de ayudar hay docenas y estas son solo algunas de
probada efectividad, a las que sumo la petición, más en las ciudades
y municipios afectados, de donar sangre. Transcribí, tras plena
confirmación, los datos directamente de las fuentes. Si a la hora de
donar algún número falla, por favor reconfirmar los datos en las
cuentas oficiales de las entidades en redes sociales. Gracias por leer
la columna más aburrida del mundo. Por leerla y por aplicarla.
(Publicada en El País América Colombia)
