*** Juan Carlos Niño Niño.
A principios de los ochenta, la población del piedemonte llanero no alcanzaba a los diez (10) mil habitantes, aun así era importante para los candidatos presidenciales, quienes sostenían una álgida contienda electoral, incluidos el patriarca liberal Alfonso López Michelsen (Q.E.P.D.), el poeta conservador Belisario Betancur (Q.E.P.D.) y el rebelde Luis Carlos Galan (Q.E.P.D.), estando estos dos (2) últimos en modestas pero válidas manifestaciones del Parque Ramón Nonato Pérez.
Era aún más desolador la manifestación del candidato conservador Belisario Betancur, que probablemente no excedía las cuarenta (40) personas, y lo único llamativo era las arengas de varios conservadores campesinos en primera fila, quienes no cabían de la dicha ante cada frase pronunciada por el candidato del “Si se puede”, siendo una actitud desafiante porque ser “godo” en Casanare era casi un delito, aún más cuando era un territorio reservado para el candidato Lopez Michelsen, solo afectado en parte por la novedosa ola del “Nuevo Liberalismo” de Galán.
El rostro de Belisario Betancur era indiferente, no expresaba ninguna emoción, con una mirada inmersa en el antiguo y monumental árbol matapalo, y sin importarle en lo absoluto la escasa y lánguida asistencia, que se le transformaría en odio y desprecio, cuando de repente su voz se dejó de escuchar en los parlantes que amplificaban su intervención, con la aterradora evidencia que habían “cortado la luz”, apagando las desaparecidas plantas gigantescas diésel -ubicadas al lado de las instalaciones del ICA- y que se encendían en las mañanas solo los fines de semana.
A los aguerridos líderes conservadores del pueblo -entre éstos Héctor Pidiache o “Godosolo”- les tocó recurrir a los potentes equipos de perifoneo TOA de mi padre Julio Roberto Niño, que se prendían sin problema con la batería de su viejo Land Rover, que no fue suficiente para siquiera atenuar la rabia de Betancur, quien a esas alturas no mostraba el menor interés a la solicitudes por micrófono de “Godosolo”, en el sentido de extender las redes de la Electrificadora de Boyacá a Yopal, y darle una salida estructural con viaductors a la Vía del Cusiana (Agualzul – El Crucero).
Lo curioso del caso es que nadie le atribuyó la “cortada” de la luz al Intendente liberal Óscar Celio Mora Vargas (Q.E.P.D.), sino a su familiar y cacique liberal Getulio Vargas Barón (Q.E.P.D.), quien en su último hálito de poder logró que este fuera nombrado Intendente por el saliente Presidente Julio César Turbay Ayala (Q.E.P.D.), y que dentro de la lógica de la época esta interrupción de la electricidad se convertiría en una acto de lealtad sin precedentes a la causa liberal, y que seguramente se le hizo saber al candidato López Michelsen, aunque lo que nadie suponía era la entrañable y avanzada amistad entre López y Betancur, hasta tal punto que el primero fue padrino de matrimonio del segundo, cuando en el año 2000 el Expresidente Betancur se casó por segunda vez.
Lo confieso: tengo sentimientos
encontrados con el desaparecido líder liberal casanareño Getulio Vargas, porque desde niño le conocí gestos de una gran nobleza y a la vez de extrema soberbia, como su admiración y fe ciega a la obra pictórica al óleo de mi padre, hasta tal punto que lo mantuvo durante varios años como director y coordinador de la Casa de la Cultura de la Intendencia de Casanare, por lo que a veces no lo creería capaz de semejante exabrupto de cortarle la luz en pleno discurso a Belisario Betancur, aún más cuando Getulio era un hombre culto, lector voraz y escritor excepcional sobre nuestra llaneridad.
No obstante, algunos protagonistas políticos de la época, coinciden en afirmar que Getulio Vargas sí era capaz de mandarle cortar la luz a Betancur, porque era apasionado, radical, estricto, por lo que no dudan en ubicarlo dentro de la derecha radical del Partido Liberal, siendo un convencido de la mano dura de Turbay con su Estatuto de Seguridad, hasta tal punto que eso explicaría la cercanía de su hijo y Exrepresentante a la Cámara Javier Vargas Barragán con el desaparecido y también radical Germán Vargas Lleras, sin que eso sea de ninguna manera algo cuestionable al patriarca liberal y a su hijo.
El entrante Presidente de la República Belisario Betancur
nos cobró el chiste de cortarle la luz, con una total indiferencia a la problemática casanareña durante los cuatro años de su mandato, hasta tal punto que desembocó en 1984 en el famoso Villaparo del Comité Cívico, en donde más de 20 mil personas bloquearan la Marginal de Llano, exigiendo soluciones a una población que carecía de servicios tan básicos como el agua y la luz.
El desprecio de Belisario Betancur a la entonces Intendencia de Casanare fue de tal magnitud, que prácticamente le importó un comino el mencionado Villaparo, por lo que al cabo de una semana de esta movilización popular, accedió a mandar a Yopal viceministros y funcionarios de medio rango a resolver el problema -dada la parálisis de tractomulas con petróleo- con la actitud imperdonable de estos en negarse a bajar del avión gubernamental en el Aeropuerto El Alcaraván, sino que lo negociadores casanareños -al frente del líder cívico Jorge Prieto- les tocó subir al mencionado bimotor para dialogar en “igualdad de condiciones”.
Aunque Belisario Betancur se comprometió en Bogotá con los líderes cívicos en cumplir con todas sus demandas -incluida una termoeléctrica para Casanare- con el paso del tiempo los acuerdos se quedaron en el papel, y el ahora Departmanto quedó en el olvido hasta expirar el mandato de Betancur, hasta tal punto que no se conoce una sola obra del dirigente conservador para Casanare, aparte del nombramiento de la compleja y flamante Intendente conservadora Luz Marina González Valcácer.
Como quien dice: nos salió bien pero bien caro el “chiste” de Getulio Vargas, en “cortarle la luz” a Betancur.
Coletilla: La extensión de la redes de la Electrificadora de Boyacá a Yopal, se logró finalmente en la primera semana de diciembre de 1989, con el reconocido Plan Nacional de Rehabilitación (PNR) del Presidente liberal Virgilio Barco -sucesor de Betancur- y que curiosamente nunca -ni como candidato ni como Presidente- visitó a nuestro olvidado pero promisorio Casanare.
*** Magíster en Gobierno del Terriotrio y Gestión Punlica, Pontificia Universidad Javeriana.
Yopal (Casanare), lunes (festivo)
8 de junio de 2026.
