Ante el caso que se dio a conocer en los últimos días, donde se evidenció contaminación en alimentos en una panadería, la Secretaría de Salud Municipal aclara que ha hecho un seguimiento estricto a este tipo de denuncias, y que los controles y procedimientos se ciñen a la normatividad nacional.

En este caso puntual, que ocurrió hace varios días, el secretario de Salud Juan Francisco Amaya Vargas, resaltó que la denuncia fue vía telefónica (no radicada), y se atendió de inmediato como se hace en situaciones similares.

“Nos reportaron a las 8:00 y a las 8:30 ya estaba el equipo de seguridad alimentaria en la panadería, se hizo una lista de chequeo y no contaba con el porcentaje mínimo (de cumplimiento de la norma) por lo tanto se procedió al cierre de inmediato”, informó.

No obstante, el funcionario explicó que al día siguiente los propietarios solicitaron una visita de inspección para demostrar que ya cumplían con los requerimientos, pero no estaba todo subsanado y no se les permitió abrir. Sin embargo al tercer día radicaron nuevamente la solicitud.

Entonces se verificó que “ya no había contaminación cruzada, los insumos estaban en envases nuevos y rotulados, compraron neveras nuevas y varios utensilios, desecharon los viejos, hicieron inversión en infraestructura; por lo tanto cumplían con los requisitos mínimos y de acuerdo con el procedimiento, la sanción dura hasta que se supere la situación que ocasionó el cierre”.

Por esta razón se dio apertura de servicios nuevamente, cumpliendo con los protocolos de la norma sanitaria, aunque se siguen haciendo visitas de seguimiento, apuntó el secretario de salud.

De otro lado, Amaya Vargas dijo que desde la Secretaría se realiza seguimiento permanente a los expendios de alimentos formales y a los vendedores registrados ante el Idury y este último adelanta los procesos correspondientes de espacio público a quienes no cuentan con los permisos.

Igualmente pidió a la comunidad comprar los alimentos en sitios de confianza, exigir que se tenga certificado de manipulación de alimentos y denunciar las irregularidades que se evidencien, pues esto es una prioridad para vigilancia, en aras de evitar riesgos de salud pública.